12 de Mayo de 2010. “¿Quién ama a las Fresas?”, viñetas sobre la necesidad adolescente de encajar. Artículo en La Información.

Madrid.- “¿Quién ama a las Fresas?”, se pregunta Fresa, la protagonista adolescente de la nueva novela gráfica de Clara Tanit Arqué, una chica con cabeza de fresa que en un mundo de cabezas normales se siente desplazada y culpa a su madre, también fresa, de su incapacidad de adaptación.

“Me interesaba la temática del maltrato de los hijos a los padres, pero no quería que fuera el tema central, así que intenté entender por qué se puede llegar a odiar tanto a un progenitor. Creo que una respuesta podría ser que ese odio sea el odio a uno mismo”, explica Clara Tanit (Gerona, 1981) en una entrevista a Efe.

Fresa es una adolescente diferente a los demás, que no tiene amigos y se siente excluida, precisamente, porque es una fresa; y no le gusta nada tener una cabeza de fresa, como la de su madre.

La historia arranca cuando Madre Fresa ingresa a Fresa en el hospital porque está en coma y sufre un extraño tipo de amnesia. A partir de este punto la historia transcurre en tres planos, el mundo interior de Fresa con sus ensoñaciones, la realidad de la habitación de hospital donde Madre Fresa visita a su hija y los “flashbacks” que nos descubren los porqués de la historia.

“El cómic surgió de unas páginas autobiográficas bastante locas donde Fresa (que era yo misma) se peleaba con su alter ego, una Fresa igual que ella pero más responsable”, dice Tanit.

Desde ese punto la historia evolucionó hasta que ese alter ego “se convirtió en su madre”, mostrando así el tema de cómo puede cambiar la perspectiva del futuro cuando se tiene al lado a una persona “que eres tú”, pero con unos años más.

A través del coma de la protagonista se descubren sus inquietudes, la búsqueda de su propia identidad, del sexo y la relación conflictiva y próxima con su madre.

“Me gustan los personajes adolescentes porque son muy flexibles, sufren cambios drásticos en su personalidad, se lo toman todo a pecho y son muy histriónicos, así que es muy fácil que queden creíbles en la exageración’, resalta Tanit.

Con un estilo de dibujo “feísta” e infantil, las viñetas de “¿Quién ama a las Fresas?” (Astiberri) mezclan imágenes bucólicas y dulces a toda página, con construcciones más tradicionales y directas al analizar el mundo real de las Fresas.

“Mis dibujos tienen un punto sencillo que la temática no tiene -remarca la autora-. Me gusta cambiar de técnica, según el momento de la historia. Probablemente esto le quite coherencia estética al libro, pero para mí hace que la lectura sea más ligera y la realización menos pesada”.

Un aspecto estético llamativo reside en el uso del color que se reduce al blanco, gris y marrón y huye del rosa fresa.

Clara Tanit afirma ser “cobarde” en cuanto a la coloración y “huir” de los colores llamativos en sus dibujos. Además en el caso de las Fresas no quería dar al libro una imagen “demasiado dulce”, porque la historia no lo es.

La ilustradora, que confiesa estar influida por autores de cómic como Atack, Dominique Goblet y Joanna Hellgreen, desarrolló este proyecto durante su año de estudio en la “Maison des Auteurs”, un centro para jóvenes autores situado en Angoulême, la meca francesa de la novela gráfica y sede del Festival Internacional del Cómic.

“Angoulême es una ciudad ideal para concentrarse en un cómic, pero ha sido la beca Alhondigakomik la que me ha dado la oportunidad y los medios para dedicarme exclusivamente a mis Fresas”, aclara.

Entre los próximos proyectos de Tanit está rescatar a la lavadora protagonista de su primera novela “Wassalon” para unos cuentos cortos para televisión, además admite estar interesada en proyectos de ilustración y “a la espera” de encontrar otra vez alguna idea que la motive a desarrollar una historia larga.

Vera Blanco